Estamos ansioso de lucha libre, de Miss Universo, de la noticia amarilla, con una aparente preocupación hablamos de mujeres, de hombres¿Quién no espera una caída en el patinaje artístico?
Nuevos diccionarios, donde felicidad es sinónimo de placer y la generosidad es sinonimo de poder, hay deseo por el poder , de hecho el ipod te da una especie de poder sobre los demás, sobre todo si es un iphon, buscamos valer más comprando cosas más valiosas, Victor Lebow un analísta de ventas de los años 40 dice: Nuestra economía enormemente productiva... pide que hagamos del consumo nuestra forma de vida, que convirtamos la compra y uso de los bienes en un ritual, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, nuestra satisfacción del ego, en consumo... nosotros necesitamos cosas consumidas, quemadas, reemplazadas y descartadas a paso acelerado” la sencillez es cara, y la verdadera sencillez esta a apunto de extinguirse, pero este mundo orgiástico, añadiéndole la poca belleza que le resta, como un fragmento de Agua Sexual de Pablo Neruda.
Este mundo que Thomas Hobbes dibujaba, donde los celos, las venganzas, las envidias y los conflictos del deseo existen y se manifiestan en todo momento, camuflajeados con olores y colores hermosos . Asi como una tragicomedia, donde nuestro amor por las cosas, como un Fausto para Margarita, terminara traicionándonos y llevándonos a la peor desgracia. Pero termino con una frase del propio Fausto: “ no es raro que los hombres conviertan en ridículas las cosas que no pueden comprender”.
Nothing is real
:: Antonio Brito