un adiós y cualquier recuerdo, es decir, ayer, es decir llantos que hablan.


I
A veces imagino que me lees historias, que estoy en el mismo punto, cinco segundo antes que todo se hubiera acabado, en el que reías y yo pensaba la manera de ser más cruel contigo, dos segundos después: apunto de tirarse cada quien por una ventana opuesta, a ese inmenso pavimento de carne y sueños humanos. Te vi, sin embargo, levantar toda mis palabras que intentaban sepultarte y cambiarlas por un agonizante silencio, fue ahí donde me sonreíste, pero era tanto tu descanso por verme cayendo, que de tanta alegría lloraste.

II
Me había imaginado no uno, dos y hasta tres sueños, había construido marionetas con las que hablábamos pensando que era gente real, aun recuerdo tu último adiós.. si, es cierto, debo confesarte que no escuche nada, no se si tus labios decían: te amo ó adiós. Yo me fui corriendo a ocultar mis lágrimas antes que se secaran.

III
A veces por curiosidad muevo las manecillas en retroceso, miro alrededor si algo cambia pero todo es inútil, debajo aun se escuchan voces y suelo tener pesadillas, por las noches tu voz se pierde y confunde con los grillos.